¡Bienvenidas queridas familias!
Los invitamos a compartir con nosotros
este espacio a través del cual podremos comunicarnos y compartir novedades, anuncios y porqué no algunos consejos a la hora de criar a nuestros hijos. Gracias por acompañarnos!!







Dr. Gustavo






24 de agosto de 2011

La comida del niño enfermo



Cuando los niños se enferman hay que darles de comer pequeñas cantidades de comidas sencillas y livianas y en forma más seguida.
¡No hay que reducir ni suspender la lactancia ni la comida de un niño enfermo!
Las enfermedades infecciosas comunes,  tales como la diarrea o las infecciones respiratorias, pueden provocar  deficiencias nutricionales en los niños, porque durante ellas se aumentan las necesidades de energía y de nutrientes.
Estas deficiencias pueden prevenirse si se continúa con la alimentación normal, incluyendo la lactancia materna.
Es falsa la creencia de que durante la enfermedad se debe suspender la alimentación. Mientras más pronto coma el niño enfermo, más rápida será su recuperación.
Para evitar que pierda peso, siga ofreciéndole alimentos frecuentemente, con amabilidad y paciencia, aunque esté inapetente.
Haga que la comida le resulte atractiva, en preparaciones que le gusten y de consistencia blanda.
Cuando un lactante tiene diarrea se debe continuar dándole el pecho, si es posible con mayor frecuencia.
Además de la leche materna puede ofrecerle al niño con diarrea, papillas de cereales diluidas con leche y agua, agua de arroz, caldos, sales de hidratación oral. Una vez que tolere bien todo esto, se puede seguir con la alimentación habitual en porciones más pequeñas y más seguidas.
La pérdida de líquidos corporales puede ser peligrosa, por eso es muy importante que los niños con diarrea beban líquidos en abundancia desde el comienzo de la enfermedad para prevenir  la deshidratación. Debe consultar si perder tiempo al pediatra.
Si el niño vomita, es conveniente, después de hidratarlo, que intente darle alimentos nuevamente, en cantidades pequeñas hasta que los tolere. Comience dándole esos alimentos  que más les gustan en forma líquida o de puré y evitando los alimentos grasosos.
Después que el niño se recupera de una enfermedad, necesita consumir una comida más por día, al menos durante las dos primeras semanas. Si es posible, agregue a los alimentos que le da, pequeñas cantidades de aceite o azúcar para ayudarlo a recuperar la energía que perdió.

Consejos para reforzar la alimentación después de la enfermedad

Según la edad del niño/a se podrán incluir alguna de estas sugerencias:
Enriquecer con dos cucharaditas de leche en polvo fortificada en todo tipo de comidas.
Elaborar leches espesadas con harinas, féculas, cereales y agregarles azúcar y crema de leche, también crema pastelera con crema de leche.
Hacer las preparaciones con leche en lugar de agua: polenta, purés, cereales, licuados.
Agregar rodajas de queso fresco a milanesas y preparaciones de vegetales y agregar queso de rallar a los rellenos, tartas, empanadas, budines, tortillas, etc.
Agregar miel (en mayores de 3 años) y/o merengue a postres de frutas y tortas.
Agregar claras de huevo o un huevo duro entero picado a rellenos, ensaladas, purés, etc.
Preparar frutas cocidas con agregado de cereales, de crema pastelera, yogur o crema de leche batida con poco azúcar.

Algunos alimentos para ofrecer entre comidas de acuerdo a la edad del niño:
Postres de leche (flan,  maicena con leche), yogur con fruta o copos de cereal.
Helados caseros.
Trocitos de queso y dulce de batata o membrillo.
Pan con mermelada.
Licuados de fruta con leche y azúcar o crema o helado.
                                                                      Lic. Luciana García Mena. M.N. 4102

16 de agosto de 2011

Alimentaciòn del Niño Sano (A partir de los 2 años)


En una nota anterior les contaba que los grupos de alimentos se dividían en 6:
1) Cereales, derivados y legumbres;
2) Frutas y verduras;
3) Leche, yogur y quesos
4) Carnes y huevo;
5) Grasas, semillas, frutas secas y aceites
6) Azúcares y dulces.

En esta oportunidad quiero compartir con ustedes la importancia de cada uno de estos grupos y las cantidades que se recomiendan consumir de cada uno de ellos para que la alimentación del niño sea completa y variada. Estas cantidades se deben consumir a lo largo del día dividiéndolos entre las 4 comidas principales: DESAYUNO, ALMUERZO, MERIENDA Y CENA.

Grupo 1: incluye arroz, avena, cebada, maíz, trigo, sus derivados (harinas y productos elaborados con ellas: pan, galletitas, fideos, etc.) y legumbres secas (arvejas, garbanzos, lentejas, porotos, soja). Importantes como fuente principal de hidratos de carbono y de fibra.
Cantidades diarias recomendadas: ½ plato de arroz, pastas, polenta u otros cereales cocidos (que hasta 2 veces por semana puede reemplazarse por dos porciones de pizza o tarta o 2 empanadas).
Más: 1 cucharada chica de legumbres en sopas, ensaladas u otras preparaciones o 1/2 plato de legumbres a la semana.
Más: 3 pancitos chicos. 1 pancito es igual a: 4 tostadas de pan francés; 2 rebanadas de pan lactal o integral; ½ taza de copos de cereales.
2 veces por semana se puede reemplazar 1 pancito por 6 galletitas o 1 factura.

Grupo 2: Incluye todos los vegetales y frutas comestibles. Son fuente principal de vitaminas C y A, fibra, y minerales como el potasio y el magnesio.
Cantidades diarias recomendadas: 1 plato de verduras crudas de diferentes colores (lechuga, zanahoria o remolachas ralladas, ají, tomate, repollo, etc.).
Más: 1 plato de verduras cocidas de diferentes colores (chauchas, remolachas, zanahoria, zapallo, zapallitos, papas, batatas, etc.)
Más: 2 frutas medianas o 4 chicas o dos tazas de frutas cortadas o sus jugos.

Grupo 3: Incluye leche, yogures y quesos. Nos ofrecen proteínas de alta calidad nutricional y son fuente principal de calcio, fosforo y vitaminas del complejo B.
Cantidades diarias recomendadas: 2 tazas tamaño desayuno de leche líquida.
1 taza de leche es igual a: 2 cucharadas soperas de leche en polvo; 1 pote de yogur; 1 porción cajita de fósforos de queso fresco.

Grupo 4: Incluye todas las carnes comestibles y huevos (de animales y aves de crianza o de caza y pescados y frutos de mar). Nos ofrecen  proteínas de alta calidad nutricional, hierro y vitaminas del complejo B.
Cantidades diarias recomendadas:
1 churrasco mediano o 1 bife de costilla o de hígado.
½ plato de carne o en cubitos o mondongo, o riñón o lengua cortados.
2 hamburguesas caseras chicas.
1/4 de pollo sin piel.
1 milanesa grande o dos chicas.
2 rodajas gruesas de carne magra en lo posible (peceto, colita, paleta, etc).
1 filet de pescado o 1 lata chica de atún, caballa o sardinas al natural.
2 costillas de cerdo o cordero.
1 vez por semana se puede reemplazar por 4 fetas de fiambre para sándwiches, tartas o empanadas.
Más: 1 huevo entero 3 a 4 veces por semana.

Grupo 5: Incluye a todos los aceites, crema de leche, manteca y margarina. Son fuente principal de energía y vitamina E. Los aceites y semillas tienen ácidos grasos esenciales que son indispensables en nuestra vida.
Cantidades diarias recomendadas:
3 cucharadas soperas de aceite
Más: 1 cucharadita de margarina o manteca.
Más 1 o 2 veces por semana: 1 puñadito de frutas secas picadas (nueces, almendras, avellanas, maníes sin sal ni azúcar)  o de semillas de sésamo, girasol, amapola, etc.

Grupo 6: Incluye azúcar común, mermeladas y dulces en general. Brindan energía y son agradables por su sabor, pero no nos ofrecen sustancias nutritivas indispensables, se las llama “calorías vacías”.
Cantidades diarias recomendadas:
7 cucharaditas de azúcar
Más: 4 cucharaditas de mermelada 0 1 feta de dulce compacto (membrillo o batata).
2 veces por semana se puede reemplazar azúcar y dulces por un alfajor chico o 1 porción de postre o 1 helado.
Estas recomendaciones son solo una guía general basadas en las Guías Alimentarias Argentinas.
Para casos en particular se debe consultar con un nutricionista, por ejemplo en los niños que realizan una actividad física se deberán ajustar individualmente dichas cantidades por el gasto de energía que esta ocasiona.
                                                               Lic. Luciana García Mena. M.N. 4102