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este espacio a través del cual podremos comunicarnos y compartir novedades, anuncios y porqué no algunos consejos a la hora de criar a nuestros hijos. Gracias por acompañarnos!!







Dr. Gustavo






6 de junio de 2011

¿PORQUE LOS CHICOS COMEN MAL?...

 “Como armar una dieta equilibrada entre lo que les gusta y lo que necesitan”.

Por efecto de la publicidad que los bombardea en sus programas favoritos con mensajes sobre galletitas de chocolates recubiertas con más chocolate (por citar un ejemplo).
Por la fiebre de consumismo que caracteriza esta época. 
Porque las promociones que invitan a comer una hamburguesa ofrecen, de paso, disfrutar de algún muñequito o la posibilidad de viajar a Disney. 
Porque abrir un paquete de chizitos puede significar encontrarse con un vale para canjear por una remera estampada con el superhéroe de turno.
Porque para el bolsillo de algunas mamás es más accesible darles de almuerzo un superpancho con gaseosa y darles dinero para la merienda en vez de prepararles viandas sanas. O vaya a saber porque otros motivos, los chicos además de divertirse, solo quieren comer “chatarra”. Y esa preferencia que comenzó con la proliferación de locales de comidas rápidas y que se acentuó con la aparición de los maxiquioscos  que venden hasta milanesas preparadas, están haciendo estragos. Esto sumado al sedentarismo por la cantidad de horas que pasan frente a la computadora y/o a la televisión, habilita la posibilidad de tener sobrepeso u obesidad a edades tempranas.
Los nutricionistas igualmente aseguramos que todo puede mejorar. Es cuestión de informarse, cambiar algunas costumbres y sobre todo, de ayudar a los chicos a adquirir hábitos saludables desde temprano.
Tal vez estarán pensando que no es nada fácil prohibirle a su hijo el consumo de comida chatarra y tienen razón.  Como especialistas en nutrición lo sabemos y estamos de acuerdo, no proponemos la desaparición de salchichas y chocolatines, solo recomendamos que hay que ser flexibles con los nutrientes. Como siempre lo mejor es negociar.
Los problemas más comunes que manifiestan los niños en su relación con los alimentos son los siguientes:
·        Por lo general los que están en edad escolar o más pequeños, pasan gran parte de su tiempo tratando de comprobar o establecer su independencia y lo demuestran con un intento de ejercer dominio a través de la comida: “No quiero;  si quiero”.
·        Rechazan el desayuno (la comida más importante del día porque ayuda a recuperar energías después del ayuno nocturno). Suelen reemplazar  alimentos nutritivos como leche, yogur, quesos, panes, por golosinas, galletitas dulces y gaseosas, alimentos muy pobres en nutrientes necesarios.
·        Les cuesta incorporar frutas y verduras variadas al consumo diario.
·        Tienen poca oferta de alimentos saludables que a la vez sean sabrosos y apetecibles cuando están fuera de sus casas (escuela, club, la colonia, etc).
·        Otro inconveniente aparece como consecuencia de la vida moderna y los cambios de estructura familiar. La gran cantidad de horas que papá y mamá pasan fuera de casa deja en manos de otras personas el tema de la alimentación. No falta alguna abuela que diga: “está gordito, está sanito” basado en un preconcepto antiguo y sin fundamento.
Planteados los problemas más frecuentes llegó el turno de buscar algunas soluciones, tarea que comprende mucha educación, dedicación y tiempo.
Lo importante es que la familia aprenda a reconocer los alimentos que son más saludables. Algunos chicos creen que los grupos básicos de alimentos son: hamburguesas, sándwiches de jamón y queso, panchos, pizzas y helado.
En realidad los 6 grupos básicos son en orden de importancia: 1) Cereales, derivados y legumbres; 2) Frutas y verduras; 3) Leche, yogur y quesos  4) Carnes y huevo; 5) Grasas, semillas, frutas secas y aceites  6) Azúcares y dulces.
De a poco iremos viendo que porción de cada grupo es recomendable consumirlo por día y/por semana.
Para finalizar les dejo algunos consejos que con el tiempo iremos desarrollando en profundidad.
1: A la hora de comer los chicos deben estar cómodos, en un ambiente tranquilo y agradable.
2: Ser coherentes al degustar o rechazar alimentos. Los hijos dudarían en aceptar algo que no les gusta a sus padres: aprenden por imitación.
3: Desde el nacimiento respetar los periodos de hambre y saciedad de sus hijos, así se les enseña a obedecer señales internas que lo llevarán a comer o dejar de comer sin presiones externas.
4: Evitar el uso de alimentos como recompensa, generalmente esos “premios” suelen ser ricos en azúcares, grasas o sal.
5: Tener paciencia. Los niños suelen padecer de neofobia (rechazo a alimentos nuevos o desconocidos). Los estudios demostraron que se los debe exponer hasta 12 veces frente a un  alimento para que lo acepte como algo habitual.
Licenciada en Nutrición Luciana García Mena. M.N. 4102.

2 de junio de 2011

Siguen creciendo, desde los 9 meses hasta el año de vida, que darles de comer?


Lo ideal es brindarles de 3 a 4 comidas al día más pecho a demanda. Las 4 comidas serían. Desayuno, almuerzo, merienda y cena.
-        Ya puede comer todas las frutas frescas, bien lavadas y peladas, en trocitos.
-        Verduras y cereales en preparaciones como budines con salsa blanca, con ricota, en ensaladas  cortadas en trozos chicos.
-        Pulpa de tomate (sin piel y sin semillas), remolacha, espinacas (ambas más cerca del año).
-        Choclo rallado o triturado.
-        Todos los pescados retirando bien las espinas.
-        Huevo entero bien cocido y picado o en preparaciones tales como budines, tortillas y rellenos (dos o tres veces por semana pueden reemplazar a la carne de ese día).
-        Pastas rellenas y guisos con pocos condimentos.
-        Dulce de batata o membrillo.
-        Queso tipo postre y de rallar para condimentar.
-        Aceite vegetal para mejorar el sabor de las comidas.
Es aconsejable combinar cada comida en cada comida, en el mismo plato, un poquito de carne con hortalizas o pastas o arroz. Los guisos y los pucheros son muy nutritivos y conviene acompañarlos con una fruta o un postre de leche.
La alimentación debe ser lo más variada posible para evitar que se cansen o aburran de los mismos sabores, también para que los niños aprendan a comer de todo un poco.
Es importante evitar los alimentos cortados en trozos grandes, aquellos que resultan ásperos o muy pegajosos y los que tienen semillas o espinas, ya que pueden causar problemas al comer.
En esta etapa sírvale, en cada momento de comida, tres cuartos de un plato mediano.

Algunos ejemplos de preparaciones adecuadas en esta etapa:
Ø      Ravioles o canelones de verdura o ricota (preferiblemente caseras).
Ø      Guisos de arroz con pollo.
Ø      Budin de vegetales y carnes.
Ø      Ñoquis caseros.
Ø      Verduras revueltas con huevo entero.
Ø      Polenta con salsa (sin picantes).
Ø      Zapallitos rellenos.

De esta manera la comida del niño se irá pareciendo a la de la familia.

Que alimentos debemos evitar?

Para cuidar la salud de los niños durante el primer año de vida es necesario que evitemos darle los siguientes alimentos porque pueden contener sustancias que producen daños para los más pequeños:
ü      Fiambres, hamburguesas, salchichas y otros embutidos, ya que contienen mucha grasa, sal y otras sustancias conservantes que pueden causar daño a la salud, sobre todo de los más chiquitos.
ü      Salsas muy elaboradas, caldo preparado con cubitos y las sopas en sobre.
ü      Comidas muy condimentadas y picantes.
ü      Te de yuyos.
ü      Miel: hasta el año de vida se debe evitar porque puede contener sustancias toxicas.
ü      Soja o preparados de soja, hasta cumplir los dos años. Luego utilizarla en purés como el resto de las legumbres.
ü      Gaseosas, ni jugos artificiales, ni de soja.
ü      Productos salados tipo copetín: papas fritas, chizitos, palitos, porque contienen  mucha grasa y sal.
ü      Alimentos fritos todos los días (sí hasta dos veces por semana).
ü      Postres lácteos de los que se venden preparados (siempre son preferibles los caseros porque tienen menos conservantes).
                                             Licenciada en Nutrición Luciana García Mena. M.N. 4102.