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Dr. Gustavo






26 de noviembre de 2009

El recién Nacido. Cuidados del bebé desde el nacimiento y durante los primeros días.

LACTANCIA

Después del parto pueden tardar hasta una hora en mostrar interés por mamar y no hay que tener prisa. En cualquier caso, el contacto piel a piel en las primeras horas de vida también contribuye decisivamente al éxito de la lactancia materna, hasta el punto de que hoy se recomienda secarles y hacerles la primera exploración sobre el propio cuerpo de la madre.

La lactancia materna es la natural, y por tanto no es necesario hacer imposibles para poder dar el pecho, que no es tan difícil. Pensar lo contrario, además de ser un error, sólo sirve para provocar un estado de ansiedad que puede acabar perjudicando la producción de leche. Sobre todo mucho más que mamar, el niño necesita una madre tranquila y relajada, para así de transmitirle todo el afecto que siente hacia él.

Sin embargo, dar el pecho también requiere un mínimo aprendizaje
* Colocar al bebé bien centrado sobre el pecho.
* Introducirle el pezón lo más hondo posible.
* Procurar que su boca cubra buena parte de la areola.
* Si es preciso, sostener el pecho para que no le tape la nariz.
* No interponer los dedos entre el pezón y la boca del niño.
También hay cosas que se aprenden pronto con la práctica. Por ejemplo, observará que el niño se vuelve automáticamente hacia el pezón, buscándolo cuando sólo le ha rozado cerca de la boca, y aprovecharse de ese reflejo es la mejor forma de iniciar la toma. Pero también comprobará que ese mismo reflejo puede obligarle a soltar el pecho si le acaricias en las mejillas, y de ahí que no convenga tocarles la cara mientras están mamando.

Cuidados del cordón umbilical

El cordón umbilical se suele desprender en los primeros 15 días de vida, principalmente en los 7 a 10 primeros días. Hablamos de retraso de su caída cuando transcurre más de un mes sin que tenga lugar, en estos casos se estudiará qué circunstancias patológicas provocan esto. Una vez desprendido el cordón, los vasos que quedan en el extremo del niño se irán cerrando y transformándose en ligamentos. Hasta ese momento, permanecen permeables y constituyen una posible puerta de entrada a infecciones. De ahí la necesidad de una adecuada higiene de la zona en el recién nacido. Basta con el cuidado diario y su inspección y eventual limpieza una o dos veces por dia con Alcohol o Pervinox solución®. Resulta esencial el correcto secado del cordón para impedir que la humedad lo convierta en un medio de cultivo ideal para los microorganismos.

La higiene

El bebé requiere de una correcta higiene diaria desde el primer día de vida. Mientras persista con el cordón se usarán pañitos húmedos y tibios sin jabón. Veinticuatro horas después de caído el cordón se podrá dar el primer baño. Se usará jabón neutro y una esponja y el agua debe estar a una temperatura aproximada de 34ºC. Es muy importante limpiar bien los genitales para que no queden restos fecales, ni de otro tipo, que pueden favorecer las infecciones. En las niñas se limpiarán los genitales de dentro hacia fuera y de delante hacia atrás. En los niños no es necesario retraer el prepucio. Ha de comprobarse con frecuencia que el pañal está limpio y cambiarlo en cuanto se ensucie, así evitaremos las molestas dermatitis del pañal y se calmará el llanto del bebé.
Las uñas se cortan cuando sobresalen mediante una tijera de punta roma y haciendo un corte recto. Si las uñas están resquebrajadas, pero no suficientemente largas como para cortarlas, se limarán con limas especiales para bebé.
No se debe abrigar en exceso al bebé, pero tampoco exponerlo a corrientes de aire. En verano puede programarse el aire acondicionado en 24º. La ropa se lava con jabones neutros y sin suavizantes para evitar que la delicada piel del recién nacido se irrite. Todo aquel que coja al niño debe tener limpias las manos. Se evitará el contacto con personas enfermas y el que se fume en presencia del niño o en cualquier ambiente del hogar.
Las posiciones en que se colocará al bebé para dormir son boca arriba y de costado, nunca boca abajo.
El chupete debe cambiarse con regularidad, lavarse si se cae y hervirlo con frecuencia. En los amamantados puede interferir con la lactancia materna, sobre todo en los primeros días de vida. Consultar el momento oportuno para incorporarlo.